ALIMENTICIA: Vitrolero de PVC para Barquillo relleno de chocolate | Univerplast
Esta empresa Galletera es un gran cliente que por medio de una recomendación de un cliente del sector alimenticio nos contactó para ayudarles con el desarrollo de un nuevo Envase en ese momento para un nuevo producto.
La base para empezar este proyecto fue la necesidad de que el barquillo se pudiera ver a través del mismo por lo que se seleccionó el PVC.
Por otra parte se requería que la altura del envase fuera acorde al tamaño del rollito que tenía en su estudio de mercado.
Otro detalle a tomar en cuenta fue la necesidad de que para poder disponer del barquillo relleno se requería que el Envase fuera completamente abierto, por lo que se requería disponer de un envase en forma de Tarro con Boca Ancha.
Además era necesario una tapa de diseño especial para los 140 mm que medía de diámetro el envase y un asa desmontable para su fácil transportación.
Al inicio se trabajó con un envase de características similares y se produjeron las primeras muestras. Se descartó ese primer diseño porque no alcanzaba la altura requerida y cualquier extensión del molde hubiera resultado poco estética y poco funcional.
Se optó por un diseño completamente personalizado, ajustado a las medidas solicitadas por el cliente, e incorporando elementos diferenciadores como grecas a lo largo del cuerpo. Inicialmente se dejó un espacio para etiqueta; posteriormente la etiqueta se modificó a manga para cubrir todo el envase. Del primer molde se derivaron finalmente 2 moldes individuales y 2 moldes dobles para aprovechar la capacidad instalada, que llegó a 80,000 piezas mensuales. Los moldes individuales permitían soportar contingencias. Todos los moldes fueron grabados con el logotipo del cliente; Univerplast asumió la inversión en los mismos, conforme a las cantidades pactadas para garantizar la operación.
La tapa roscable 140 fue otro reto: debía ser ergonómica y de diseño personalizado, además de incorporar un asa desmontable. Se resolvió el asa en color café (aunque puede producirse en otros colores), empleando dos moldes para el cuerpo de la tapa y dos moldes dobles para el asa, para que el proceso de inyección estuviera alineado con la capacidad de producción del envase.
Este proyecto, que nació como una idea y tras varios meses se transformó en realidad, no solo logró una excelente aceptación en el mercado sino que consolidó capacidades clave: diseñar un molde desde cero, integrar la tapa al desarrollo del envase y lanzar un producto de consumo que amplió el catálogo del cliente. Esa experiencia nos dejó aprendizajes estratégicos y prácticos que hoy nos permiten entender con mayor profundidad los procesos que exige el consumidor final, garantizando satisfacción completa, cumplimiento normativo y un producto delicioso de la más alta calidad. Este hito no es solo un caso de éxito; es la prueba tangible de que la combinación de diseño, ingeniería y enfoque al usuario transforma ideas en valor real para la industria y el hogar.
